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Las algas marinas: nutrientes y beneficios

La única fuente de yodo vegetal

La única fuente de yodo vegetal

Las algas marinas son las únicas plantas en las que podemos confiar como fuente de yodo. Aunque el yodo puede estar presente en otros vegetales cultivados cerca del océano, definitivamente está presente en aquellos que crecen dentro del océano. Y el yodo es muy importante para nosotros. Lo necesitamos para producir la hormona tiroidea, fundamental para regular la energía de nuestro cuerpo. Nuestros pequeños también lo necesitan para el desarrollo de su esqueleto y su sistema nervioso central antes y justo después del nacimiento.

Muchas personas también comen algas marinas para obtener vitamina B12. Y es verdad, aunque a menudo se dice que las plantas no pueden proporcionar este nutriente, las algas pueden ser la excepción. El problema es que la mayoría de las algas contienen análogos de la B12, es decir, impostores que se adhieren a nuestros receptores de B12 e impiden que absorbamos la B12 real de otras fuentes. Por otro lado, cuando sí contienen vitamina B12 real, las cantidades varían enormemente, lo que hace que sea arriesgado depender de este alimento como fuente principal.

Otros nutrientes esenciales presentes en las algas son la vitamina A, la vitamina B2 o riboflavina, la vitamina B9 o folato, la vitamina C, la vitamina K, el calcio, el cobre, el hierro, el magnesio y el manganeso. Esto significa que las algas marinas también son buenas para nuestro cerebro y sistema nervioso, nuestro corazón, nuestro sistema inmunológico, nuestros ojos, nuestros glóbulos rojos, nuestros huesos, nuestro metabolismo, nuestros músculos y nuestro cabello y piel.

Echa un vistazo a nuestra calculadora nutricional personalizada de algas marinas a continuación para ver cuántos nutrientes pueden obtener tú y tu familia al comer este sabroso vegetal.

Calculadora nutricional para las algas marinas

Utiliza nuestra calculadora nutricional personalizada para descubrir el porcentaje de las necesidades nutricionales que tú y tu familia pueden obtener al comer algas marinas.

Por ahora, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos no proporciona información nutricional por tipo de alga. En su lugar, nos da un promedio de los nutrientes que puedes obtener al comer algas marinas como nori, wakame, kelp y espirulina. Tampoco incluye información sobre el contenido en yodo, pero como se explica en esta página, este contenido puede variar inmensamente entre diferentes muestras.

Las necesidades nutricionales varían según la edad, el sexo y, en el caso de las mujeres en edad reproductiva, si están embarazadas o amamantando. Completa el siguiente formulario para ti y para los miembros de tu familia y obtén resultados personalizados.*

* Calculado como porcentaje de las cantidades diarias recomendadas (CDR) establecidas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. Basado en la información nutricional proporcionada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos como promedio de múltiples muestras de algas marinas, incluyendo wakame, kelp, laver, agar y espirulina. Ten en cuenta que los ingredientes que figuran para las algas marinas secas son la espirulina y el agar, pero la descripción de Survey Foods (FNDDS) incluye el musgo marino, el kelp y el laver (nori) como “descripción adicional de los alimentos” para esta categoría.

Datos importantes sobre las algas marinas

Pasa el cursor por encima de cada uno de los datos interesantes que aparecen a continuación para dar la vuelta a las fichas y obtener más información.

¡Echa un vistazo a los datos interesantes que aparecen a continuación! Toca los triángulos rojos para dar la vuelta a las fichas y obtener más información.

Yodo, fundamental para la tiroides y para el desarrollo temprano del cerebro y el sistema nervioso, podemos encontrarlo en las algas marinas como el nori.

El contenido de yodo varía enormemente según el tipo de alga marina.

Los diferentes tipos de algas marinas proporcionan cantidades de yodo muy variadas. Además, las cantidades de yodo dentro del mismo tipo de alga también pueden variar. Una hoja de nori seco, por ejemplo, puede proporcionar entre 35 y 55 mcg, mientras que una cucharadita de copos de dulse nos aporta alrededor de 144 mcg, ¡y solo una cucharadita y media de kelp puede proporcionar unos 3855 mcg!

El consumo regular de kelp podría provocar hipertiroidismo.

El alga kelp tiene un contenido muy alto en yodo. Solo 1/8 de cucharadita contiene aproximadamente 965 mcg de yodo, lo que supone más de seis veces la cantidad diaria recomendada y supera el límite máximo para cualquier persona menor de 18 años. Ten en cuenta que el contenido en yodo varía según la región, así que podría ser aún mayor. Por este motivo, los adultos no deben consumir alga kelp de forma habitual y los niños deben evitarla por completo.

Una mujer joven y alegre observa las palabras vitamina B12 formadas de un jarabe rojo para simbolizar el suplemento dietético.

Algunas algas contienen B12, pero la mayoría contienen análogos.

Algunas algas marinas contienen vitamina B12, sin embargo, la mayoría tienen análogos de la B12 que en realidad pueden bloquear nuestros receptores de B12 y promover la deficiencia de esta vitamina. Las que sí contienen B12, como el nori, varían enormemente en cuanto a la cantidad, lo que hace imposible confiar en ellas como fuente principal.

Este estudio (en inglés) descubrió que 4 g (unas 14 hojas pequeñas de nori) podrían proporcionar 2.4 mcg al día. ¡La mayoría de las personas no comen tanto nori cada día! Pero, de nuevo, aunque nos encantara comer aperitivos de nori o sushi vegano a diario, no hay garantía de que esta cantidad sea la misma en el nori que compramos en la tienda o incluso de un paquete a otro.

El nori podría ayudar a prevenir el cáncer de mama y otros tipos de cáncer hormonal.

Las algas como el nori tienen fuertes propiedades anticancerígenas, especialmente contra el cáncer de mama y otros tipos de cáncer hormonal. Las pruebas (enlace en inglés) apuntan a que las algas nos ayudan a metabolizar mejor el estrógeno, lo que nos ayuda a eliminar cualquier exceso que, de otro modo, podría provocar el crecimiento de células cancerosas hormonales malignas.

Los beneficios de la espirulina podrían no valer el riesgo.

A pesar del bombo publicitario que relaciona la espirulina con múltiples beneficios para la salud, existe una importante preocupación con respecto a la contaminación por cianobacterias.

Las cianobacterias producen cianotoxinas, entre ellas el BMAA, que se relaciona con el desarrollo de terribles trastornos neurológicos como la esclerosis lateral amiotrófica o ELA, o la microcistina, una toxina que afecta al hígado y que está muy presente en los productos de espirulina.

Se han encontrado microplásticos en productos comerciales de nori.

Un estudio (en inglés) realizado en Asia Oriental concluyó que alrededor del 13 % del consumo total de microplásticos en China procedía del consumo de algas, en particular de algas marinas y nori.

El problema no es solo la contaminación por microplásticos en el océano. Las algas como el nori también obtienen sus microplásticos de la exposición al plástico durante las diferentes etapas de procesamiento (estudio en inglés).

Yodo, fundamental para la tiroides y para el desarrollo temprano del cerebro y el sistema nervioso, podemos encontrarlo en las algas marinas como el nori.

El contenido de yodo varía enormemente según el tipo de alga marina.

Los diferentes tipos de algas marinas proporcionan cantidades de yodo muy variadas. Además, las cantidades de yodo dentro del mismo tipo de alga también pueden variar. Una hoja de nori seco, por ejemplo, puede proporcionar entre 35 y 55 mcg, mientras que una cucharadita de copos de dulse nos aporta alrededor de 144 mcg, ¡y solo una cucharadita y media de kelp puede proporcionar unos 3855 mcg!

El consumo regular de kelp podría provocar hipertiroidismo.

El alga kelp tiene un contenido muy alto en yodo. Solo 1/8 de cucharadita contiene aproximadamente 965 mcg de yodo, lo que supone más de seis veces la cantidad diaria recomendada y supera el límite máximo para cualquier persona menor de 18 años. Ten en cuenta que el contenido en yodo varía según la región, así que podría ser aún mayor. Por este motivo, los adultos no deben consumir alga kelp de forma habitual y los niños deben evitarla por completo.

Una mujer joven y alegre observa las palabras vitamina B12 formadas de un jarabe rojo para simbolizar el suplemento dietético.

Algunas algas contienen B12, pero la mayoría contienen análogos.

Algunas algas marinas contienen vitamina B12, sin embargo, la mayoría tienen análogos de la B12 que en realidad pueden bloquear nuestros receptores de B12 y promover la deficiencia de esta vitamina. Las que sí contienen B12, como el nori, varían enormemente en cuanto a la cantidad, lo que hace imposible confiar en ellas como fuente principal.

Este estudio (en inglés) descubrió que 4 g (unas 14 hojas pequeñas de nori) podrían proporcionar 2.4 mcg al día. ¡La mayoría de las personas no comen tanto nori cada día! Pero, de nuevo, aunque nos encantara comer aperitivos de nori o sushi vegano a diario, no hay garantía de que esta cantidad sea la misma en el nori que compramos en la tienda o incluso de un paquete a otro.

El nori podría ayudar a prevenir el cáncer de mama y otros tipos de cáncer hormonal.

Las algas como el nori tienen fuertes propiedades anticancerígenas, especialmente contra el cáncer de mama y otros tipos de cáncer hormonal. Las pruebas (enlace en inglés) apuntan a que las algas nos ayudan a metabolizar mejor el estrógeno, lo que nos ayuda a eliminar cualquier exceso que, de otro modo, podría provocar el crecimiento de células cancerosas hormonales malignas.

Los beneficios de la espirulina podrían no valer el riesgo.

A pesar del bombo publicitario que relaciona la espirulina con múltiples beneficios para la salud, existe una importante preocupación con respecto a la contaminación por cianobacterias.

Las cianobacterias producen cianotoxinas, entre ellas el BMAA, que se relaciona con el desarrollo de terribles trastornos neurológicos como la esclerosis lateral amiotrófica o ELA, o la microcistina, una toxina que afecta al hígado y que está muy presente en los productos de espirulina.

Se han encontrado microplásticos en productos comerciales de nori.

Un estudio (en inglés) realizado en Asia Oriental concluyó que alrededor del 13 % del consumo total de microplásticos en China procedía del consumo de algas, en particular de algas marinas y nori.

El problema no es solo la contaminación por microplásticos en el océano. Las algas como el nori también obtienen sus microplásticos de la exposición al plástico durante las diferentes etapas de procesamiento (estudio en inglés).

Citas bibliográficas