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Vitamina C: beneficios y fuentes vegetales

¡Descubre por qué es un superhéroe nutricional!

¡Descubre por qué es un superhéroe nutricional!

Fecha de publicación: 2 de marzo de 2026.

Fecha de publicación: 2 de marzo de 2026.

Una niña le da una patada de karate a un virus gigante mientras leemos las palabras vitamina C formadas con pimientos morrones rojos, una de sus mejores fuentes alimenticias.

La vitamina C suele ser el primer nutriente en el que pensamos cuando se trata de combatir o prevenir un resfriado. Si bien refuerza nuestro sistema inmunológico y puede ayudar con los resfriados, ¡la vitamina C tiene muchos más beneficios!

En primer lugar, es el principal antioxidante hidrosoluble de nuestro cuerpo, ya que neutraliza constantemente los radicales libres y nos ayuda a prevenir el daño celular. Esto lo hace fundamental en la prevención del cáncer.

Otras funciones interesantes son la producción de colágeno, hormonas y mensajeros químicos. Una de las razones por las que comer frutas y verduras mejora nuestro estado de ánimo es su contenido en vitamina C. De hecho, la depresión se ha relacionado con la deficiencia de vitamina C.

La vitamina C también ayuda a nuestra digestión al aumentar nuestra población de bifidobacterias, un probiótico que nos ayuda a combatir las infecciones, digerir la fibra y absorber mejor los nutrientes. También ayuda a nuestro corazón al contribuir a aumentar nuestro colesterol HDL, lo que a su vez ayuda a eliminar el colesterol de nuestro organismo.

Además, la vitamina C es ese nutriente que siempre está listo para echarle la mano a otros nutrientes. Nos ayuda a absorber mejor el hierro no hemo y el calcio, y ayuda a reparar la vitamina E cuando se oxida tras combatir los radicales libres.

Lo mejor es que esta vitamina está presente, en altas cantidades, en muchas frutas y verduras frescas deliciosas. Por lo tanto, si sigues una dieta equilibrada basada en alimentos integrales y vegetales, lo más seguro es que estás obteniendo toda la vitamina C que necesitas.

Fuentes de vitamina C integrales de origen vegetal

Pasa el cursor por encima de cada alimento para ver la cantidad de valor diario (VD) de vitamina C que puedes obtener con una ración. Haz clic en la imagen de cada alimento para visitar su página interactiva con una sofisticada calculadora que te mostrará los principales nutrientes de este alimento y la cantidad de tu ingesta diaria recomendada (IDR) y la de tu familia que puedes encontrar en una ración. Además, descubre algunos consejos útiles para cocinar y almacenarlo, y aprende cómo este alimento puede contribuir a tu bienestar general.

Coles de Bruselas

Coles de Bruselas

1 taza, cocinadas = 108% VD

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Camote o batata

Camote o batata

1 taza, cocinado = 54% VD

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Brócoli

Brócoli

1 taza, cocinado = 112% VD

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Pimiento morrón rojo

Pimiento morrón rojo

1 taza, cocinado = 189% VD

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Naranjas

Naranjas

1 naranja = 92% VD

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Kiwi

Kiwi

1 kiwi = 62% VD

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Piña

Piña

1 taza = 88% VD

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Fresas

Fresas

1 taza = 93% VD

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Calculadora personalizada de requisitos de vitamina C

Descubre cuánta vitamina C necesitan tú y los miembros de tu familia, según las Pautas alimentarias para los estadounidenses, 2020-2025. Las pautas de 2025-2030 no ofrecen esta información. 

Terminología:

  • Valor diario (VD): Cantidad recomendada de nutrientes que deben consumir cada día las personas mayores de 4 años.
  • Ingesta diaria recomendada (IDR): Cantidad recomendada de nutrientes que deben consumir cada día las personas en función de su edad, sexo y, en el caso de las mujeres biológicas, si están embarazadas o en periodo de lactancia.
  • Nivel máximo de ingesta (UL por sus siglas en inglés): Cantidad máxima de nutrientes que pueden ingerir la mayoría de las personas sin que ello tenga efectos adversos para la salud.

Datos importantes sobre la vitamina C

Pasa el cursor por encima de cada uno de los datos interesantes que aparecen a continuación para dar la vuelta a las fichas y obtener más información.

¡Echa un vistazo a los datos interesantes que aparecen a continuación! Toca los triángulos rojos para dar la vuelta a las fichas y obtener más información.

Las fuentes alimenticias pueden combatir mejor los resfriados que los suplementos dietéticos.

Tomar suplementos de vitamina C de 1000 mg o más con regularidad no ayuda a prevenir los resfriados, pero puede acortar su duración en un 10 %, según diversos estudios realizados (en inglés). Desgraciadamente, hacerlo puede provocar cálculos renales en los hombres (véase el penúltimo dato). Y tomar suplementos solo cuando se está enfermo no parece tener ningún efecto sobre el resfriado.

Curiosamente, comer 4 kiwis dorados al día puede reducir en un 50 % la probabilidad de que los niños contraigan resfriados, y también puede reducir la gravedad y la duración de los resfriados en las personas mayores. Esto se atribuye al alto contenido de vitamina C de los kiwis. Más información (estudio en inglés).

Los kiwis pueden provocar reacciones alérgicas severas, así que confirma que esta fruta es segura para ti y tu familia.

La vitamina C reduce las arrugas y mejora la firmeza y el tono de la piel.

La aplicación en el rostro de 3 gotas de una solución de ácido L-ascórbico al 10 % durante 3 meses mostró una mejora en las arrugas finas, la rugosidad táctil, las arrugas gruesas, la firmeza de la piel, el tono de la piel y las características generales.

Según este video (en inglés) del Dr. Greger, esta es la fórmula para prepararla en casa:

– 3 g de ácido L-ascórbico (aproximadamente 1/2 cucharadita)

– 30 g de agua (aproximadamente 1 onza líquida)

Aplica 4-5 gotas en el rostro, el cuello y la parte superior del pecho todos los días. Asegúrate de evitar los ojos.

La vitamina C restablece el equilibrio del pH y acaba con la vaginosis bacteriana.

Las tabletas vaginales de vitamina C de 250 mg ayudan a aumentar la acidez vaginal y a reducir el pH, lo que crea un entorno más favorable para las bacterias beneficiosas.

Un estudio (en inglés) demostró que el uso de estas tabletas durante seis días consecutivos después de la menstruación por seis meses reducía el riesgo de recurrencia. Otro estudio (en inglés) demostró que las tabletas vaginales de vitamina C eran tan eficaces como los antibióticos para tratar la vaginosis bacteriana.

Consulta siempre a tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento.

Las vitaminas C y E unen fuerzas para combatir los radicales libres en el cuerpo.

Cuando una molécula de vitamina E neutraliza un radical libre, lo hace donando uno de sus electrones. El problema es que, al hacerlo, se oxida y ya no puede seguir actuando como antioxidante. Ahí es cuando entra en juego la vitamina C, que la repara donando uno de sus electrones a la vitamina E. Así es como la vitamina E puede seguir actuando como antioxidante rompedor de cadenas de radicales libres. Y no te preocupes por la vitamina C, porque se regenera gracias a nuestras enzimas antioxidantes, incluidas las que contienen selenio. Más información (sitio en inglés).

Fuentes vegetales de calcio para nuestros huesos, músculos y más.

La vitamina C nos ayuda a absorber más calcio en nuestros intestinos.

La vitamina C mejora la absorción intestinal del calcio, por eso es común que el jugo de naranja esté enriquecido con este mineral. De hecho, un estudio (en inglés) descubrió que un mayor consumo de vitamina C se asocia con un menor riesgo de osteoporosis en adultos mayores de 50 años con bajos niveles de actividad física.

¡La vitamina C aumenta la absorción de hierro de los alimentos ricos en fitatos!

La vitamina C mejora la absorción intestinal del hierro no hemo, que es el proveniente de fuentes vegetales, contrarrestando las limitaciones de los fitatos que suelen adherirse a este mineral. Ver estudio (en inglés).

Solo una naranja, que tiene casi el 100 % del valor diario de vitamina C, puede triplicar la absorción del hierro no hemo.

Por lo tanto, asegúrate de incluir alimentos muy ricos en vitamina C junto con alimentos que contengan hierro no hemo, como los frijoles y otras legumbres.

La vitamina C ayuda a reducir la absorción de plomo.

Por mucho que intentemos proteger a nuestros hijos y a nosotros mismos de la contaminación por plomo, a veces es difícil identificar las posibles fuentes. Algo que nos puede ayudar es saber que la vitamina C, el hierro y el calcio pueden ayudar a reducir la absorción de plomo. 

Los suplementos en dosis altas pueden provocar cálculos renales en los hombres.

Estudios como este (en inglés) han demostrado que cuando los hombres toman suplementos de vitamina C de más de 1000 mg/día, el riesgo de desarrollar cálculos renales aumenta en un 41 %, mientras que una ingesta de 250 a 499 mg al día aumenta el riesgo en un 11 a 14 %.

La vitamina C se convierte en oxalatos en nuestro cuerpo y, cuando el nivel de oxalatos es demasiado alto, pueden provocar cálculos renales. Sin embargo, las mujeres no parecen verse afectadas de la misma manera.

Además, esto solo parece ocurrir cuando se toman suplementos. Este estudio (en inglés) demostró que la ingesta dietética de más de 700 mg al día de vitamina C no se asociaba con un mayor riesgo de cálculos renales en hombres o mujeres.

Los fumadores y los fumadores pasivos tienen niveles más bajos de vitamina C.

Los fumadores tienen niveles más bajos de vitamina C debido, en parte, al aumento del estrés oxidativo en sus organismos. Por este motivo, se recomienda que los fumadores ingieran 35 mg más que la cantidad diaria recomendada. Las personas expuestas al humo de tabaco también necesitan más vitamina C, aunque aún no se ha establecido la cantidad.

Las fuentes alimenticias pueden combatir mejor los resfriados que los suplementos dietéticos.

Tomar suplementos de vitamina C de 1000 mg o más con regularidad no ayuda a prevenir los resfriados, pero puede acortar su duración en un 10 %, según diversos estudios realizados (en inglés). Desgraciadamente, hacerlo puede provocar cálculos renales en los hombres (véase el penúltimo dato). Y tomar suplementos solo cuando se está enfermo no parece tener ningún efecto sobre el resfriado.

Curiosamente, comer 4 kiwis dorados al día puede reducir en un 50 % la probabilidad de que los niños contraigan resfriados, y también puede reducir la gravedad y la duración de los resfriados en las personas mayores. Esto se atribuye al alto contenido de vitamina C de los kiwis. Más información (estudio en inglés).

Los kiwis pueden provocar reacciones alérgicas severas, así que confirma que esta fruta es segura para ti y tu familia.

La vitamina C reduce las arrugas y mejora la firmeza y el tono de la piel.

La aplicación en el rostro de 3 gotas de una solución de ácido L-ascórbico al 10 % durante 3 meses mostró una mejora en las arrugas finas, la rugosidad táctil, las arrugas gruesas, la firmeza de la piel, el tono de la piel y las características generales.

Según este video (en inglés) del Dr. Greger, esta es la fórmula para prepararla en casa:

– 3 g de ácido L-ascórbico (aproximadamente 1/2 cucharadita)

– 30 g de agua (aproximadamente 1 onza líquida)

Aplica 4-5 gotas en el rostro, el cuello y la parte superior del pecho todos los días. Asegúrate de evitar los ojos.

La vitamina C restablece el equilibrio del pH y acaba con la vaginosis bacteriana.

Las tabletas vaginales de vitamina C de 250 mg ayudan a aumentar la acidez vaginal y a reducir el pH, lo que crea un entorno más favorable para las bacterias beneficiosas.

Un estudio (en inglés) demostró que el uso de estas tabletas durante seis días consecutivos después de la menstruación por seis meses reducía el riesgo de recurrencia. Otro estudio (en inglés) demostró que las tabletas vaginales de vitamina C eran tan eficaces como los antibióticos para tratar la vaginosis bacteriana.

Consulta siempre a tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento.

Las vitaminas C y E unen fuerzas para combatir los radicales libres en el cuerpo.

Cuando una molécula de vitamina E neutraliza un radical libre, lo hace donando uno de sus electrones. El problema es que, al hacerlo, se oxida y ya no puede seguir actuando como antioxidante. Ahí es cuando entra en juego la vitamina C, que la repara donando uno de sus electrones a la vitamina E. Así es como la vitamina E puede seguir actuando como antioxidante rompedor de cadenas de radicales libres. Y no te preocupes por la vitamina C, porque se regenera gracias a nuestras enzimas antioxidantes, incluidas las que contienen selenio. Más información (sitio en inglés).

Fuentes vegetales de calcio para nuestros huesos, músculos y más.

La vitamina C nos ayuda a absorber más calcio en nuestros intestinos.

La vitamina C mejora la absorción intestinal del calcio, por eso es común que el jugo de naranja esté enriquecido con este mineral. De hecho, un estudio (en inglés) descubrió que un mayor consumo de vitamina C se asocia con un menor riesgo de osteoporosis en adultos mayores de 50 años con bajos niveles de actividad física.

¡La vitamina C aumenta la absorción de hierro de los alimentos ricos en fitatos!

La vitamina C mejora la absorción intestinal del hierro no hemo, que es el proveniente de fuentes vegetales, contrarrestando las limitaciones de los fitatos que suelen adherirse a este mineral. Ver estudio (en inglés).

Solo una naranja, que tiene casi el 100 % del valor diario de vitamina C, puede triplicar la absorción del hierro no hemo.

Por lo tanto, asegúrate de incluir alimentos muy ricos en vitamina C junto con alimentos que contengan hierro no hemo, como los frijoles y otras legumbres.

La vitamina C ayuda a reducir la absorción de plomo.

Por mucho que intentemos proteger a nuestros hijos y a nosotros mismos de la contaminación por plomo, a veces es difícil identificar las posibles fuentes. Algo que nos puede ayudar es saber que la vitamina C, el hierro y el calcio pueden ayudar a reducir la absorción de plomo. 

Los suplementos en dosis altas pueden provocar cálculos renales en los hombres.

Estudios como este (en inglés) han demostrado que cuando los hombres toman suplementos de vitamina C de más de 1000 mg/día, el riesgo de desarrollar cálculos renales aumenta en un 41 %, mientras que una ingesta de 250 a 499 mg al día aumenta el riesgo en un 11 a 14 %.

La vitamina C se convierte en oxalatos en nuestro cuerpo y, cuando el nivel de oxalatos es demasiado alto, pueden provocar cálculos renales. Sin embargo, las mujeres no parecen verse afectadas de la misma manera.

Además, esto solo parece ocurrir cuando se toman suplementos. Este estudio (en inglés) demostró que la ingesta dietética de más de 700 mg al día de vitamina C no se asociaba con un mayor riesgo de cálculos renales en hombres o mujeres.

Los fumadores y los fumadores pasivos tienen niveles más bajos de vitamina C.

Los fumadores tienen niveles más bajos de vitamina C debido, en parte, al aumento del estrés oxidativo en sus organismos. Por este motivo, se recomienda que los fumadores ingieran 35 mg más que la cantidad diaria recomendada. Las personas expuestas al humo de tabaco también necesitan más vitamina C, aunque aún no se ha establecido la cantidad.

Comparación de fuentes de vitamina C

Quizás te preguntes cuáles son otras fuentes potenciales de la vitamina C. A continuación, hacemos una comparación rápida y sencilla entre las tres opciones que podrías estar considerando.

¡La mejor fuente!
De origen vegetal
Es muy fácil obtener toda la vitamina C que necesitamos siguiendo una dieta equilibrada basada en alimentos integrales y vegetales.
La vitamina C se pierde al cocinar las verduras, pero cocinarlas al vapor o incluso en el microondas reduce esa pérdida.
Suplementos dietéticos
Las personas sanas que comen mucha fruta y verdura no necesitan suplementos.
Tomar suplementos de 1000 mg al día de forma regular solo reduce la duración de los resfriados en un 10 %, y tomarlos justo después de que empiece el resfriado no afecta en absoluto su duración.
Un consumo excesivo de suplementos puede provocar cálculos renales en los hombres.
Animal-based
Los alimentos de origen animal no son una buena fuente de vitamina C.
Las personas que siguen una dieta baja en carbohidratos y alta en productos de origen animal corren el riesgo de desarrollar una deficiencia de vitamina C.

Citas bibliográficas