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Fósforo: beneficios y fuentes vegetales

Importante para nuestros huesos, músculos y genes

Importante para tus huesos, músculos y genes

Fecha de publicación: 2 de marzo de 2026

Fecha de publicación: 2 de marzo de 2026

Fósforo para nuestra salud genética, nuestros huesos, músculos, metabolismo, enzimas, y salud celular.

El fósforo es un nutriente importante para diferentes partes de nuestro cuerpo. Es un componente principal de nuestros huesos y dientes. Nuestros músculos lo necesitan para el metabolismo energético y para almacenar energía cuando están en reposo. Además, necesitamos fósforo para nuestros genes, nuestras enzimas y nuestra salud celular.

La deficiencia es muy poco común. Cuando seguimos una dieta basada en alimentos integrales de origen vegetal (WFPB), podemos obtener el fósforo de los fitatos presentes principalmente en las legumbres, los cereales integrales, las nuecesy las semillas. Y sí, estos son los mismos fitatos que se unen al hierro, el calcio y el zinc, impidiendo que los absorbamos por completo. Pero mientras más alimentos ricos en fitatos comamos, más aumentará la flora intestinal adecuada para descomponerlos, lo que nos ayuda a absorber los cuatro nutrientes en las cantidades suficientes para satisfacer las necesidades de nuestro organismo.

La toxicidad, por otro lado, es mucho más común que la deficiencia. No a través de fuentes vegetales, sino a través de productos de origen animal y alimentos procesados que utilizan aditivos fosfatados. Esto se debe a que absorbemos el 100 % del fósforo de los aditivos fosfatados, mientras que solo absorbemos el 50 % de las plantas.

Debido a los aditivos fosfatados, la mayoría de los estadounidenses están consumiendo el doble de la cantidad de fósforo que necesitamos. La ingesta y absorción regulares de fosfatos pueden provocar insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca y acelerar el envejecimiento y la pérdida ósea.

Si limitamos o evitamos los alimentos de origen animal y procesados, debemos asegurarnos de que seguimos ingiriendo suficiente fósforo para diversas funciones clave de nuestro organismo. Pero, de nuevo, esto es fácil de lograr si comemos alimentos integrales de origen vegetal. Prueba nuestra calculadora personalizada para ver cuánto fósforo necesitan tú y tus seres queridos. Sigue explorando esta página para descubrir algunas de las principales fuentes vegetales de este nutriente y para leer datos importantes.

Fuentes de fósforo integrales de origen vegetal

Pasa el cursor por encima de cada alimento para ver cuánto fósforo puedes obtener con una ración. Haz clic en la imagen de cada alimento para visitar su página interactiva con una calculadora personalizada de todos los nutrientes que puedes obtener de una ración, más información sobre cómo beneficia a nuestro cuerpo, consejos para elegirlo y prepararlo, datos interesantes y mucho más.

Lentejas

Lentejas

1 taza, cocidas = 28% VD

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Avena

Avena

1 taza, seca = 47% VD

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Quinoa

Quinoa

1 taza, cocida = 22% VD

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Arroz integral

Arroz integral

1 taza, cocido = 28% VD

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Semillas de calabaza

Semillas de calabaza

1/4 de taza, sin cáscara = 32% VD

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Hongos portobello

Hongos portobello

1 taza, cocinados = 23% VD

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Soya o soja

Soya o soja

1 taza, maduros y cocidos = 34% VD | 1 taza de edamame = 21% VD

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Semillas de girasol

Semillas de girasol

1/4 de taza, sin cáscara = 18% VD

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Calculadora personalizada de requisitos de fósforo

Terminología:

  • Consumo de referencia (CR): Cantidad aproximada de un nutriente en particular necesaria para tener una dieta saludable.
  • Ingesta adecuada (IA): Se utiliza cuando no se puede determinar la ingesta diaria recomendada. Es una aproximación de la ingesta de un determinado nutriente por parte de uno o varios grupos de personas sanas. Esta IA toma en cuenta la edad, el sexo y si una mujer está embarazada, amamantando o no.
  • Ingesta máxima tolerable (UL por sus siglas en inglés): La cantidad máxima de nutrientes que se puede ingerir sin que ello suponga efectos adversos para la salud de la mayoría de las personas.

Datos importantes sobre el fósforo

Pasa el cursor por encima de cada uno de los datos interesantes que aparecen a continuación para dar la vuelta a las fichas y obtener más información.

¡Echa un vistazo a los datos interesantes que aparecen a continuación! Toca los triángulos rojos para dar la vuelta a las fichas y obtener más información.

El fitato es la forma vegetal del fósforo.

Aunque los fitatos suelen tener mala fama porque se unen al hierro y al calcio y limitan la absorción de estos nutrientes, ¡también los necesitamos!

El fitato es la forma predominante de fósforo en las plantas y es la mejor manera de obtener este nutriente sin correr el riesgo de consumir demasiado. Esto se debe a que solo absorbemos alrededor del 50 % del fósforo a través de los fitatos. Así que disfruta de los cereales integrales, las legumbres, las semillas y las nueces. Obtendrás el fósforo que necesitas y también podrás obtener hierro y calcio. Ver los datos siguientes.

Hierro para la salud de nuestra sangre, nuestras células, nuestras hormonas, nuestros músculos, nuestro cerebro y nuestro desarrollo temprano.

Los fitatos se unen al hierro, pero aún así podemos obtener todo lo que necesitamos.

Así es, los fitatos se unen al hierro y limitan nuestra absorción del mismo de alimentos como las legumbres o los cereales integrales. Lo bueno es que cuanto más alimentos ricos en fitatos comemos, más hierro somos capaces de absorber de estos alimentos.

Esta es la razón: los alimentos ricos en fitatos también son ricos en fibra, y los alimentos ricos en fibra nos ayudan a desarrollar la bacteria intestinal que es capaz de descomponer los fitatos, logrando así aumentar su absorción y la absorción del hierro.

Las personas que siguen la dieta estadounidense estándar (SAD, por sus siglas en inglés) no consumen mucha fibra y por eso no tienen suficiente de esta flora intestinal. Esto provoca que no puedan absorber bien estos nutrientes. Más información (estudio en inglés).

Además, la vitamina C aumenta nuestra absorción de hierro de los alimentos ricos en fitatos. Por eso es recomendable incluir siempre un alimento rico en vitamina C con nuestros cereales o legumbres. Más información aquí (estudio en inglés).

Fuentes vegetales de calcio para nuestros huesos, músculos y más.

Los fitatos se unen al calcio, pero los métodos de cocción ayudan.

Los fitatos presentes en las legumbres, los cereales, las nueces y las semillas se unen al calcio, por lo que solo absorbemos entre el 21 y el 27 % del contenido de calcio.

Afortunadamente, remojar las legumbres durante la noche o cocinarlas durante 40 minutos en una olla a presión o durante una hora en la estufa reducirá significativamente los fitatos, mejorando la absorción de calcio. Cocinar los cereales y tostar las nueces también ayuda a reducir estos fitatos. Más información (estudio en inglés).

Recuerda que igual necesitamos ingerir algunos fitatos para obtener nuestro fósforo, así que trata de mantener un equilibrio a la hora de planificar tus comidas, especialmente si sigues una dieta 100 % basada en alimentos integrales y vegetales.

Los bebés prematuros suelen tener deficiencia de fósforo.

Los bebés prematuros corren el riesgo de sufrir deficiencia de fósforo, ya que dos tercios del contenido mineral óseo se adquiere durante el tercer trimestre del embarazo. Esta deficiencia, junto con la deficiencia de calcio, puede provocar osteopenia o alteraciones en la mineralización ósea. Para tratar este problema, normalmente se recomienda administrar leche enriquecida con fósforo y calcio como suplemento para favorecer el crecimiento y el desarrollo del bebé.

Algunos antiácidos pueden provocar deficiencia de fósforo.

Los antiácidos que contienen hidróxido de aluminio se unen al fósforo. El uso crónico durante más de 3 meses puede provocar hipofosfatemia o deficiencia de fósforo. Los síntomas suelen incluir anorexia, anemia, debilidad muscular proximal, efectos esqueléticos como dolor óseo, aumento del riesgo de infección y confusión.

El uso regular de laxantes puede provocar toxicidad por fosfato.

Los laxantes que contienen fosfato de sodio pueden aumentar los niveles de fosfato sérico y provocar toxicidad. Por este motivo, la Adeministración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) advierte que no se debe superar la dosis recomendada.

Una dieta baja en fibra suele provocar estreñimiento. Procura aumentar tu ingesta de fibra a través de fuentes vegetales para favorecer una digestión más saludable. Consulta con tu médico si tienes alguna duda sobre tu salud.

Los fosfatos añadidos a los alimentos procesados y carnes pueden causar toxicidad.

El fosfato se añade a menudo a las aves, los mariscos y a la carne de cerdo o de ternera para mejorar su vida útil, color y aspecto, y para retener la humedad.

Las bebidas de cola obtienen su color oscuro de los aditivos de fosfato. El fosfato también es un ingrediente clave en muchos alimentos procesados, incluidos los productos de panadería.

Aquí (sitio en inglés) puedes leer los motivos por los que se utilizan aditivos de fosfato en nuestros alimentos.

Pero ésta es la cruda realidad: la toxicidad del fosfato o hiperfosfatemia afecta a las hormonas que regulan el metabolismo del calcio, lo que provoca la calcificación de tejidos no óseos, especialmente en los riñones. También provoca eventos cardiovasculares y mortalidad prematura.

La enfermedad renal limita la excreción del fósforo, lo que aumenta el riesgo de toxicidad.

Los aditivos de fosfato en los alimentos son motivo de especial preocupación para las personas que padecen enfermedades renales, sobre todo porque el 12 % de la mortalidad entre los pacientes con enfermedad renal crónica se atribuye a una concentración elevada de fosfato sérico. El fosfato natural presente en los alimentos no es motivo de preocupación, ya que no lo absorbemos en su totalidad, pero, lamentablemente, absorbemos el 100 % de los aditivos de fosfato presentes en los alimentos.

Para los pacientes con insuficiencia renal avanzada, la recomendación es no superar los 1000 mg de fósforo al día. Más información (estudio en inglés).

Ten cuidado con este ingrediente de la levadura en polvo: el fosfato monocálcico.

Aún si evitas los alimentos procesados y las carnes, es posible que sigas ingiriendo más fósforo del que deseas a través de la levadura en polvo.

Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, la levadura en polvo (tabla nutricional en inglés) contiene 101 mg de fósforo por cucharadita. Por lo general, las recetas de productos horneados utilizan de 1 a 2 cucharaditas, y una persona no suele comerse todo el pastel. Por lo tanto, seguimos estando por debajo del nivel máximo de ingesta si el resto de nuestra dieta se basa en alimentos integrales de origen vegetal. Pero si comes carnes o alimentos procesados, ten cuidado. Y si padeces una enfermedad renal, es mejor que lo evites.

La finalidad de la levadura en polvo es que la masa suba para que tus panes horneados adquieran una textura esponjosa. Si puedes prescindir de ella, simplemente omítela.

El fitato es la forma vegetal del fósforo.

Aunque los fitatos suelen tener mala fama porque se unen al hierro y al calcio y limitan la absorción de estos nutrientes, ¡también los necesitamos!

El fitato es la forma predominante de fósforo en las plantas y es la mejor manera de obtener este nutriente sin correr el riesgo de consumir demasiado. Esto se debe a que solo absorbemos alrededor del 50 % del fósforo a través de los fitatos. Así que disfruta de los cereales integrales, las legumbres, las semillas y las nueces. Obtendrás el fósforo que necesitas y también podrás obtener hierro y calcio. Ver los datos siguientes.

Hierro para la salud de nuestra sangre, nuestras células, nuestras hormonas, nuestros músculos, nuestro cerebro y nuestro desarrollo temprano.

Los fitatos se unen al hierro, pero aún así podemos obtener todo lo que necesitamos.

Así es, los fitatos se unen al hierro y limitan nuestra absorción del mismo de alimentos como las legumbres o los cereales integrales. Lo bueno es que cuanto más alimentos ricos en fitatos comemos, más hierro somos capaces de absorber de estos alimentos.

Esta es la razón: los alimentos ricos en fitatos también son ricos en fibra, y los alimentos ricos en fibra nos ayudan a desarrollar la bacteria intestinal que es capaz de descomponer los fitatos, logrando así aumentar su absorción y la absorción del hierro.

Las personas que siguen la dieta estadounidense estándar (SAD, por sus siglas en inglés) no consumen mucha fibra y por eso no tienen suficiente de esta flora intestinal. Esto provoca que no puedan absorber bien estos nutrientes. Más información (estudio en inglés).

Además, la vitamina C aumenta nuestra absorción de hierro de los alimentos ricos en fitatos. Por eso es recomendable incluir siempre un alimento rico en vitamina C con nuestros cereales o legumbres. Más información aquí (estudio en inglés).

Fuentes vegetales de calcio para nuestros huesos, músculos y más.

Los fitatos se unen al calcio, pero los métodos de cocción ayudan.

Los fitatos presentes en las legumbres, los cereales, las nueces y las semillas se unen al calcio, por lo que solo absorbemos entre el 21 y el 27 % del contenido de calcio.

Afortunadamente, remojar las legumbres durante la noche o cocinarlas durante 40 minutos en una olla a presión o durante una hora en la estufa reducirá significativamente los fitatos, mejorando la absorción de calcio. Cocinar los cereales y tostar las nueces también ayuda a reducir estos fitatos. Más información (estudio en inglés).

Recuerda que igual necesitamos ingerir algunos fitatos para obtener nuestro fósforo, así que trata de mantener un equilibrio a la hora de planificar tus comidas, especialmente si sigues una dieta 100 % basada en alimentos integrales y vegetales.

Los bebés prematuros suelen tener deficiencia de fósforo.

Los bebés prematuros corren el riesgo de sufrir deficiencia de fósforo, ya que dos tercios del contenido mineral óseo se adquiere durante el tercer trimestre del embarazo. Esta deficiencia, junto con la deficiencia de calcio, puede provocar osteopenia o alteraciones en la mineralización ósea. Para tratar este problema, normalmente se recomienda administrar leche enriquecida con fósforo y calcio como suplemento para favorecer el crecimiento y el desarrollo del bebé.

Algunos antiácidos pueden provocar deficiencia de fósforo.

Los antiácidos que contienen hidróxido de aluminio se unen al fósforo. El uso crónico durante más de 3 meses puede provocar hipofosfatemia o deficiencia de fósforo. Los síntomas suelen incluir anorexia, anemia, debilidad muscular proximal, efectos esqueléticos como dolor óseo, aumento del riesgo de infección y confusión.

El uso regular de laxantes puede provocar toxicidad por fosfato.

Los laxantes que contienen fosfato de sodio pueden aumentar los niveles de fosfato sérico y provocar toxicidad. Por este motivo, la Adeministración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) advierte que no se debe superar la dosis recomendada.

Una dieta baja en fibra suele provocar estreñimiento. Procura aumentar tu ingesta de fibra a través de fuentes vegetales para favorecer una digestión más saludable. Consulta con tu médico si tienes alguna duda sobre tu salud.

Los fosfatos añadidos a los alimentos procesados y carnes pueden causar toxicidad.

El fosfato se añade a menudo a las aves, los mariscos y a la carne de cerdo o de ternera para mejorar su vida útil, color y aspecto, y para retener la humedad.

Las bebidas de cola obtienen su color oscuro de los aditivos de fosfato. El fosfato también es un ingrediente clave en muchos alimentos procesados, incluidos los productos de panadería.

Aquí (sitio en inglés) puedes leer los motivos por los que se utilizan aditivos de fosfato en nuestros alimentos.

Pero ésta es la cruda realidad: la toxicidad del fosfato o hiperfosfatemia afecta a las hormonas que regulan el metabolismo del calcio, lo que provoca la calcificación de tejidos no óseos, especialmente en los riñones. También provoca eventos cardiovasculares y mortalidad prematura.

La enfermedad renal limita la excreción del fósforo, lo que aumenta el riesgo de toxicidad.

Los aditivos de fosfato en los alimentos son motivo de especial preocupación para las personas que padecen enfermedades renales, sobre todo porque el 12 % de la mortalidad entre los pacientes con enfermedad renal crónica se atribuye a una concentración elevada de fosfato sérico. El fosfato natural presente en los alimentos no es motivo de preocupación, ya que no lo absorbemos en su totalidad, pero, lamentablemente, absorbemos el 100 % de los aditivos de fosfato presentes en los alimentos.

Para los pacientes con insuficiencia renal avanzada, la recomendación es no superar los 1000 mg de fósforo al día. Más información (estudio en inglés).

Ten cuidado con este ingrediente de la levadura en polvo: el fosfato monocálcico.

Aún si evitas los alimentos procesados y las carnes, es posible que sigas ingiriendo más fósforo del que deseas a través de la levadura en polvo.

Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, la levadura en polvo (tabla nutricional en inglés) contiene 101 mg de fósforo por cucharadita. Por lo general, las recetas de productos horneados utilizan de 1 a 2 cucharaditas, y una persona no suele comerse todo el pastel. Por lo tanto, seguimos estando por debajo del nivel máximo de ingesta si el resto de nuestra dieta se basa en alimentos integrales de origen vegetal. Pero si comes carnes o alimentos procesados, ten cuidado. Y si padeces una enfermedad renal, es mejor que lo evites.

La finalidad de la levadura en polvo es que la masa suba para que tus panes horneados adquieran una textura esponjosa. Si puedes prescindir de ella, simplemente omítela.

Comparación de fuentes de fósforo

Quizás te preguntes cuáles son otras fuentes potenciales de fósforo, como los suplementos y la carne. A continuación, hacemos una comparación rápida y sencilla entre las tres opciones.

¡La mejor opción!
De origen animal
El fitato es la forma predominante de fósforo en las plantas, y solo absorbemos alrededor del 50 %. Esto significa que es difícil que alguien que siga una dieta basada en alimentos integrales y vegetales consuma una cantidad excesiva. Al mismo tiempo, dado que los fitatos están presentes en los cereales integrales, las legumbres y las nueces, es fácil obtener cantidades adecuadas.
La vitamina D mejora la absorción del fósforo de la misma manera que lo hace con el calcio.
Suplementos dietéticos
A menos que sea por razones médicas, las personas sanas rara vez necesitan suplementos de fósforo, ya que es muy fácil obtenerlo a través de los alimentos.
Un suplemento excesivo puede provocar toxicidad.
De origen animal
El fosfato es la forma de fósforo presente en los alimentos de origen animal y se absorbe en el torrente sanguíneo más rápidamente que el fitato.
Una dieta rica en alimentos de origen animal puede proporcionar un exceso de fósforo, especialmente porque a muchas carnes se les inyecta fosfato añadido para mejorar su color. Nuestro cuerpo absorbe alrededor del 75 % de los fosfatos naturales de la carne y casi el 100 % de los fosfatos añadidos.
Además del riesgo de toxicidad por fosfato, las aves de corral con fosfato añadido corren el riesgo de desarrollar Campylobacter, una bacteria que causa intoxicación alimentaria.

Citas bibliográficas