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Nuestros músculos: nutrientes, alimentos vegetales y cuidados

Mejora tu metabolismo, rendimiento y recuperación muscular.

Mejora tu metabolismo, rendimiento y recuperación muscular.

Un gran texto escrito con lentejas dice Nuestros músculos, mientras un joven sostiene a una joven en equilibrio sobre sus pies.

Es común enfocarse en las proteínas para nuestros músculos. Sí, nuestros músculos están hechos de proteínas, pero no se construyen solos, necesitan energía, movimiento, cierto nivel de oxidación, descanso y reparación. Y para lograr todo esto, usan una inmensa variedad de nutrientes que solo podemos obtener mediante una dieta sana y equilibrada.

En esta página, nos centramos en los músculos esqueléticos, que están conectados a nuestros huesos y que movemos voluntariamente. Pero nuestro corazón también es un músculo, y también tenemos músculos lisos en el intestino y otros órganos.

Hay mucho que depende de tener músculos esqueléticos sanos toda la vida. Los necesitamos para movernos, para mantener la postura y el equilibrio, para tener fuerza, para nuestro metabolismo, para la función inmunitaria y para la salud de nuestros huesos. Tener un cuerpo tonificado es solamente un plus.

Aunque nuestros músculos necesitan proteínas, no necesitan las grasas saturadas que vienen con las fuentes de origen animal. Estas grasas deterioran los receptores de insulina de las células musculares, lo que a menudo conduce a la diabetes tipo 2 y a la pérdida de masa muscular. Las fuentes animales también tienen altas cantidades de hierro hemo y metionina que, en exceso, pueden provocar la pérdida de masa y fuerza muscular.

Es mejor elegir proteínas en paquetes más saludables, como las legumbres, los cereales integrales, las nueces y las semillas. Y no debemos temerles a los carbohidratos, nuestros músculos no solo prefieren la glucosa como fuente de energía, sino que los carbohidratos integrales también aportan fibra y muchos otros nutrientes importantes.

A continuación, compartimos más información sobre cómo estos nutrientes esenciales benefician a nuestros músculos, algunas de sus principales fuentes integrales y vegetales (WFPB por sus siglas en inglés) y otros datos interesantes.

Funcionamiento de los músculos

Funcionamiento de los músculos

Los músculos esqueléticos son el órgano más grande del cuerpo y, por lo tanto, los que más energía consumen. Se encargan de los movimientos voluntarios, que son el resultado de las contracciones musculares. Para contraerse, necesitan energía, por lo que las células musculares convierten los nutrientes en energía conocida como ATP. Su fuente preferida es la glucosa, aunque pueden utilizar grasas e incluso proteínas. El ATP también es necesario para la recuperación muscular después del ejercicio o tras una lesión, cuando las células madre conocidas como células satélite se activan y se multiplican para crear nuevas células musculares.

A continuación, encontrarás más información sobre el funcionamiento interno de nuestros músculos. Pasa el cursor por encima de cada indicador para descubrir más detalles.

El metabolismo

A woman sitting at the table with food and fruit.

Las contracciones

A boy kicking a soccer ball in front of a field.

El movimiento

A woman is walking with her dog and older man.

La recuperación

A man stretching his legs on the ground.

Los nutrientes para los músculos

Los nutrientes para los músculos

Haz clic en las imágenes de los nutrientes que aparecen a continuación para visitar sus páginas interactivas y obtener más información sobre cómo los usa nuestro cuerpo, sus principales fuentes alimenticias y datos interesantes. Además, ¡prueba nuestras calculadoras nutricionales personalizadas!

Toca las imágenes de los nutrientes que aparecen a continuación para visitar sus páginas interactivas y obtener más información sobre cómo los usa nuestro cuerpo, sus principales fuentes alimenticias y datos interesantes. Además, ¡prueba nuestras calculadoras nutricionales personalizadas!

Metabolismo

Los carbohidratos en forma de glucosa son la fuente de energía preferida de nuestras células musculares. Los absorben de nuestra sangre con la ayuda de la insulina. Luego, las almacenan en forma de glucógeno para su uso posterior. Durante la actividad física, este glucógeno se descompone en glucosa y se consume. Necesitamos glucosa para mantener y aumentar nuestra masa muscular, y para la recuperación de nuestros músculos. Elige fuentes de carbohidratos integrales para disfrutar de otros beneficios, como la fibra, varios nutrientes esenciales y fitonutrientes.

Metabolismo

Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) derivados de la interacción entre nuestro microbioma y la fibra dietética ayudan a mejorar la absorción de la glucosa y a aumentar la oxidación de las grasas. Esto puede reducir la resistencia a la insulina causada por la dieta, lo que reduce el riesgo de padecer diabetes tipo 2 o ayuda a revertirla. La diabetes tipo 2 también provoca pérdida de masa muscular.

Recuperación

Se ha demostrado que una dieta rica en fibra favorece el aumento de la masa muscular y la fuerza. Ver estudio (en inglés).

Nuestros músculos están compuestos principalmente por proteínas, y contienen entre el 50 y el 75 % de todas las proteínas de nuestro cuerpo. Estos aminoácidos ayudan en las siguientes áreas:

Metabolismo

La isoleucina ayuda a nuestros músculos a convertir los nutrientes en energía.

Contracciones

La lisina ayuda a la absorción del calcio, que es importante para las contracciones musculares, incluida la regulación del ritmo cardíaco.

Recuperación

La leucina, la metionina y la valina ayudan al crecimiento y la regeneración de nuestro tejido muscular.

Metabolismo

Nuestros músculos necesitan vitamina A para aumentar la absorción de glucosa de la sangre y almacenarla en forma de glucógeno para su uso posterior.

Contracciones

Una dieta baja en vitamina A puede disminuir la capacidad de los músculos para contraerse y relajarse.

Recuperación

La vitamina A es un potente antioxidante que ayuda a los músculos a contrarrestar la oxidación normal que ocurre por las contracciones musculares, el alto consumo de oxígeno y la tasa metabólica. Esto es importante para favorecer la regeneración muscular.

Metabolismo

Nuestras células musculares necesitan una molécula llamada NAD+ para convertir la glucosa y los ácidos grasos en energía. Esta molécula se produce en nuestro organismo a partir de un precursor, la vitamina B3 o niacina, la cual debemos reponer regularmente.

Contracciones

El NAD+ regula la entrada y la liberación de calcio, lo que provoca las contracciones.

Recuperación

Aumentar nuestros niveles de NAD+ también puede ayudar a combatir la pérdida de masa muscular relacionada con la edad.

Metabolismo

La vitamina B6 nos ayuda a descomponer el glucógeno en glucosa para producir energía. Además, ayuda a prevenir el estrés oxidativo y la inflamación.

Recuperación

La B6 aumenta la formación de proteínas y descompone la homocisteína en cisteína.

Movimiento

Necesitamos cisteína para producir colágeno para nuestros tendones. El ejercicio regular nos ayuda a mantener niveles más altos de vitamina B6.

Metabolismo

Tu cuerpo utiliza el folato o la vitamina B9 para producir glóbulos rojos que transportan oxígeno a las células musculares para la producción de energía.

Recuperación

La vitamina B9 te ayuda a producir nuevas proteínas y, junto con la vitamina B12, descompone la homocisteína en metionina para el crecimiento y la fuerza. Esto es importante porque el exceso de homocisteína provoca toxicidad, lo que puede provocar la pérdida de fuerza muscular a medida que envejecemos.

Metabolismo

Tu cuerpo utiliza la vitamina B12 para producir glóbulos rojos, los cuales transportan oxígeno a las células musculares para la producción de energía.

Recuperación

El exceso de metionina de nuestra dieta se almacena en forma de homocisteína, lo que puede provocar la pérdida de fuerza muscular. Junto con la vitamina B9, la B12 la descompone en metionina para el crecimiento y la fuerza muscular.

Movimiento

La vitamina B12 es clave para la comunicación entre nuestras neuronas y nuestros músculos.

Metabolismo

Nuestro cuerpo utiliza vitamina C para producir carnitina, un compuesto que nos ayuda a metabolizar las grasas y convertirlas en energía. Los niveles bajos de carnitina están relacionados con la debilidad muscular.

Movimiento

Necesitamos vitamina C para producir colágeno, el componente principal de nuestros tendones.

Recuperación

El colágeno también es importante para la estructura, la elasticidad y la reparación muscular. Obtener vitamina C a través de la dieta nos ayuda a reducir el estrés oxidativo y el daño muscular. En cambio, los suplementos en dosis altas pueden impedir el aumento de masa muscular y fuerza.

Metabolismo

Necesitamos vitamina D para metabolizar el hierro y absorber el fósforo y la glucosa. La deficiencia de vitamina D afecta a la producción de energía y aumenta el daño oxidativo.

Contracciones

La vitamina D favorece nuestra función neuromuscular. También nos ayuda a absorber calcio y magnesio.

Recuperación

Nuestras células musculares tienen receptores de vitamina D que se activan tras una lesión o tras hacer ejercicio para iniciar el proceso de reparación. A medida que envejecemos, la expresión de estos receptores disminuye. Los suplementos de vitamina D pueden ayudar.

Recuperación

La vitamina E es un antioxidante clave que influye en nuestra masa muscular y nuestra fuerza. El ejercicio provoca estrés oxidativo, lo que activa nuestros mecanismos de reparación muscular, pero un exceso de oxidación es perjudicial. La inactividad también provoca estrés oxidativo y es una de las principales razones por las que podemos perder masa muscular y fuerza a medida que envejecemos. La vitamina E proveniente de nuestra dieta puede ayudarnos a mantener esa oxidación bajo control. En cambio, tomar suplementos de vitamina E en dosis altas podría suprimir la oxidación hasta el punto de impedir la regeneración muscular.

Metabolismo

La vitamina K puede aumentar la producción de energía en las células musculares.

Contracciones

Mejora la función muscular y ayuda a la absorción del calcio.

Movimiento

Ayuda a prevenir caídas graves, especialmente en mujeres mayores. La vitamina K1, que se encuentra en las verduras de hoja verde oscura y otras verduras, es la única que ayuda a la función y a la prevención de las caídas. La vitamina K2, que se encuentra en productos de origen animal y fermentados, no lo hace.

Recuperación

La vitamina K participa en la producción de proteínas necesarias para la regeneración muscular.

Contracciones

El calcio es tan importante para nuestros músculos que nuestras células musculares han desarrollado un organelo destinado a su almacenamiento y liberación rápida para generar contracciones musculares.

Recuperación

Nuestras células musculares también utilizan el calcio para la transducción de señales, que es cuando las células musculares reaccionan a las señales de su entorno, lo que da lugar no solo a contracciones musculares, sino también al crecimiento y la reparación muscular.

Metabolismo

Nuestras células musculares producen energía en forma de ATP, donde “P” significa phosphate (fosfato en inglés). Por lo tanto, ingerir suficiente fósforo es fundamental para potenciar las contracciones musculares y la recuperación. El fosfato también forma parte del ADP y del fosfato de creatina, los cuales almacenan energía cuando los músculos están en reposo. La deficiencia de fósforo suele provocar dolor y debilidad muscular.

Metabolismo

Nuestras células musculares necesitan hierro para el suministro de oxígeno, que utilizan para producir energía (ATP) a partir de la glucosa.

Se ha demostrado que tener niveles adecuados de hierro tiene un efecto positivo en los ejercicios aeróbicos, como correr o bailar, y en los ejercicios anaeróbicos, como levantar pesas o el entrenamiento de intervalos de alta intensidad.

Nuestro cuerpo elimina el exceso de hierro de origen vegetal, pero no puede eliminar el exceso de hierro de origen animal. El exceso de hierro almacenado en nuestros músculos provoca estrés oxidativo, lo que disminuye la masa y la función muscular.

Metabolismo

El magnesio es fundamental para la producción de energía o ATP en nuestras células musculares. También se une a las moléculas de ATP para activar diferentes funciones, incluida la producción de proteínas.

Contracciones

El magnesio mejora el rendimiento. Actúa junto con el calcio durante las contracciones musculares, y su deficiencia suele provocar calambres o espasmos musculares.

Recuperación

Es un potente antiinflamatorio y antioxidante, y ayuda a reducir el dolor muscular causado por el ejercicio.

Metabolismo

Las mitocondrias utilizan el 90 % del oxígeno de nuestras células y el manganeso es un componente de su principal enzima antioxidante. También necesitamos manganeso para metabolizar los carbohidratos, los aminoácidos y el colesterol, y para producir glucosa a partir de precursores que no son carbohidratos durante el ejercicio intenso.

Movimiento

Necesitamos manganeso para producir colágeno, el componente principal de nuestros tendones.

Recuperación

Nuestros músculos también utilizan el colágeno para su estructura, elasticidad y reparación.

Contracciones

Necesitamos potasio para mantener el equilibrio de líquidos en nuestras células musculares. Cuando el sodio entra en una célula para provocar contracciones musculares, el potasio sale de la célula para mantener el equilibrio. Una vez que el músculo se relaja, el potasio vuelve a bombearse al interior de la célula y el sodio se bombea al exterior. La deficiencia de potasio altera este equilibrio, lo que a menudo provoca debilidad muscular y calambres.

Contracciones

Necesitamos sodio para provocar las contracciones musculares. Después de que nuestro cerebro envía un impulso a través de nuestros nervios motores, se abre un canal que permite la entrada de sodio en nuestras células musculares. Esto provoca la liberación de calcio dentro de nuestras células, lo que da lugar a las contracciones musculares. A medida que nuestros músculos se relajan, el sodio se bombea de nuevo fuera de nuestras células hasta que un nuevo impulso lo hace volver a entrar.

El 57 % del zinc presente en nuestro organismo se encuentra en los músculos.

Recuperación

Nuestras células musculares lo utilizan para mantener la integridad del ADN y producir las proteínas necesarias para el funcionamiento y el crecimiento muscular. El zinc también desempeña un papel fundamental en la regeneración muscular, ya que favorece la activación y proliferación de las células madre musculares o células satélite en respuesta al ejercicio o a las lesiones.

Los alimentos para nuestros músculos

Los alimentos para nuestros músculos

A continuación, puedes ver algunas de las mejores fuentes de nutrientes para nuestros músculos. Pasa el cursor por encima de cada alimento para ver sus principales nutrientes relacionados con el corazón, o haz clic en él para visitar su página interactiva con una calculadora personalizada que te ayudará a identificar todos los nutrientes que puede aportarte este alimento. También encontrarás consejos que te ayudarán a seleccionar, almacenar y prepararlo. Además, obtendrás información sobre cómo este alimento puede beneficiar tu salud y la de tus seres queridos. Para obtener fuentes alimenticias adicionales por nutriente, haz clic en los nutrientes de la sección anterior.

A continuación, puedes ver algunas de las mejores fuentes de nutrientes para nuestros músculos. Mantén presión en cada alimento para ver sus principales nutrientes relacionados con el corazón, o pulsa brevemente para visitar su página interactiva con una calculadora personalizada que te ayudará a identificar todos los nutrientes que puede aportarte este alimento. También encontrarás consejos que te ayudarán a seleccionar, almacenar y prepararlo. Además, obtendrás información sobre cómo este alimento puede beneficiar tu salud y la de tus seres queridos. Para obtener fuentes alimenticias adicionales por nutriente, haz clic en los nutrientes de la sección anterior.

Garbanzos

Garbanzos

Ricos en proteínas, fibra, vitamina B9, calcio, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio y zinc.

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Calabaza

Calabaza

Rica en fibra, vitamina A, vitamina E, vitamina K, hierro, manganeso y potasio.

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Espinacas

Espinacas

Ricas en vitamina A, vitamina B6, vitamina B9, vitamina C, vitamina E, vitamina K, hierro, magnesio, manganeso y potasio.

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Quinoa

Quinoa

Rica en fibra, vitamina B6, vitamina B9, magnesio, manganeso, fósforo y zinc.

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Banana o Plátano

Banana o Plátano

Rica en glucosa y fructosa, y una buena fuente de vitamina C, vitamina B6, magnesio, manganeso y potasio.

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Avena

Avena

Rica en proteínas, fibra, hierro, magnesio, manganeso, fósforo y zinc.

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Lentejas

Lentejas

Ricas en proteínas, fibra, vitamina B6, vitamina B9, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio y zinc.

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Kale

Kale

Rica en vitamina A, vitamina C, vitamina K, calcio, manganeso y potasio.

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Cacahuates o maní

Cacahuates o maní

Ricos en proteínas, vitamina B3, vitamina B9, vitamina E, magnesio, manganeso y fósforo.

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Soya o soja

Soya o soja

Rica en proteínas, vitamina B9, vitamina K, calcio, hierro, magnesio, manganeso, fósforo y zinc.

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Espárragos

Espárragos

Ricos en fibra, vitamina B9, vitamina K, hierro, manganeso y potasio.

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Maíz

Maíz

Rico en fibra, vitamina B3, vitamina B6, magnesio, manganeso, fósforo y zinc.

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Col berza

Col berza

Rica en fibra, vitamina A, vitamina B9, vitamina C, vitamina E, vitamina K, calcio y manganeso.

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Frijoles

Frijoles

Ricos en proteínas, fibra, vitamina B6, vitamina B9, calcio, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio y zinc.

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Mango

Mango

Rico en glucosa y fructosa, buena fuente de vitamina A, vitamina B6, vitamina B9, vitamina C y potasio.

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Semillas de girasol

Semillas de girasol

Ricas en proteínas, vitamina B3, vitamina B6, vitamina B9, vitamina E, magnesio, manganeso, fósforo y zinc.

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Datos importantes para la salud muscular

Datos importantes para la salud muscular

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La homocisteína puede provocar pérdida de fuerza muscular

Los alimentos de origen animal, como la carne de res, la carne de cerdo, el pescado, los huevos y los lácteos, tienen un contenido muy alto en metionina. La metionina es un aminoácido esencial que nuestras células musculares utilizan para aumentar la masa y la fuerza muscular. Pero cuando consumimos demasiada, nuestras células no pueden utilizarla toda, por lo que se almacena en forma de homocisteína.

Necesitamos las vitaminas B6, B9 y B12 para descomponer la homocisteína en metionina y cisteína cuando sea necesario. Lamentablemente, la dieta estadounidense estándar es baja en B6 y B9, y excesivamente alta en metionina. Por lo tanto, la homocisteína se acumula en niveles tóxicos. Esto provoca la pérdida de fuerza muscular y también causa enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, trastornos del estado de ánimo y otras enfermedades cerebrales.

Para obtener más información sobre cómo los niveles elevados de homocisteína afectan a la fuerza muscular, especialmente a medida que envejecemos, consulta aquí y aquí (estudios en inglés).

Las dietas cetogénicas pueden provocar la pérdida de masa muscular y fuerza.

Nuestros músculos están tan perfectamente diseñados que no solo producen su propia energía a partir de su fuente preferida, la glucosa, sino que, después de agotar sus reservas de glucosa durante un ejercicio prolongado, también pueden producir energía a partir de la grasa e incluso de la degradación de las proteínas musculares. Pero, ¿es buena idea privar deliberadamente a nuestros músculos de glucosa para obligarlos a utilizar la grasa? ¿Qué ocurre cuando esto se convierte en algo habitual?

Cuando nuestro páncreas se da cuenta de que no hay mucha glucosa en la sangre, reduce la producción de insulina y envía una señal al hígado para que libere glucosa. El hígado descompone sus propias reservas de glucosa y luego sintetiza algo de glucosa a partir de fuentes que no son carbohidratos. Por último, procede a descomponer la grasa y producir cuerpos cetónicos para que los músculos los utilicen como energía a través de la cetosis.

La falta de insulina en la sangre puede ser una de las principales razones detrás de la pérdida de masa muscular y fuerza como resultado de una dieta cetogénica. La insulina tiene sus propias funciones en las células musculares, incluida la producción del factor de crecimiento similar a la insulina 1, que los músculos necesitan para el crecimiento de la masa. Más información (estudio en inglés).

Una dieta rica en grasas puede provocar resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.

Una dieta rica en grasas, ya sea cetogénica o simplemente SAD (dieta estadounidense estándar), provoca la acumulación de grasa en nuestras células musculares. Esta grasa, en particular la grasa saturada, obstruye nuestros receptores de insulina, impidiendo así la entrada de insulina y glucosa, lo que conduce a la diabetes tipo 2.

Este vídeo de NutritionFacts.org lo explica muy claramente (en inglés). La buena noticia es que saber que la grasa es la causa y no los carbohidratos nos ayuda a prevenir y, en muchos casos, incluso a revertir la diabetes tipo 2 con una dieta basada en alimentos integrales y vegetales que, por definición, es baja en grasas saturadas.

El exceso de hierro hemo puede provocar enfermedades neurodegenerativas.

El consumo excesivo de hierro procedente de fuentes animales provoca una oxidación excesiva en nuestras células musculares, lo que a su vez afecta a las contracciones musculares. Esto da lugar a una menor producción de miocina, una proteína que liberan nuestros músculos con potentes efectos antiinflamatorios que ayudan a proteger nuestro cerebro, reduciendo el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Sin esta protección, el riesgo aumenta drásticamente. El hierro de origen vegetal no se acumula en nuestro organismo, incluso en cantidades elevadas, por lo que no provoca estrés oxidativo. Más información (estudio en inglés).

Los alimentos ricos en antocianinas pueden reducir el dolor muscular.

Las antocianinas son un fitoquímico presente en muchos alimentos rojos y morados, como los camotes o batatas morados, las fresas, los arándanos, las uvas rojas y moradas, las ciruelas, los frijoles negros, la col morada o lombarda, y otros. Este compuesto es un antioxidante muy potente.

Estudios recientes (enlace en inglés) han investigado si los suplementos de antocianinas podrían ayudar a reducir el dolor que a menudo sentimos después de hacer ejercicio, especialmente cuando estamos empezando. Resulta que los suplementos podrían no ser la solución, pero obtener antocianinas directamente de alimentos integrales de origen vegetal sí lo es.

Eso sí, solo funcionan si los ingerimos con regularidad. Con tantas opciones alimenticias, ¡es súper fácil hacerlo!

Ve cómo puedes tener músculos grandes con una dieta basada en plantas. 

Si deseas aumentar tu masa muscular o mantenerla, puedes hacerlo perfectamente con proteínas de origen vegetal. Según el sitio web The Game Changers (en inglés) los atletas de resistencia, como los corredores de fondo y los ciclistas, necesitan aproximadamente un 50 % más de proteínas que una persona media para favorecer la recuperación y el rendimiento. Y los culturistas o atletas de fuerza que intentan aumentar su masa muscular lo más rápido posible necesitan el doble de proteínas.

La homocisteína puede provocar pérdida de fuerza muscular

Los alimentos de origen animal, como la carne de res, la carne de cerdo, el pescado, los huevos y los lácteos, tienen un contenido muy alto en metionina. La metionina es un aminoácido esencial que nuestras células musculares utilizan para aumentar la masa y la fuerza muscular. Pero cuando consumimos demasiada, nuestras células no pueden utilizarla toda, por lo que se almacena en forma de homocisteína.

Necesitamos las vitaminas B6, B9 y B12 para descomponer la homocisteína en metionina y cisteína cuando sea necesario. Lamentablemente, la dieta estadounidense estándar es baja en B6 y B9, y excesivamente alta en metionina. Por lo tanto, la homocisteína se acumula en niveles tóxicos. Esto provoca la pérdida de fuerza muscular y también causa enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, trastornos del estado de ánimo y otras enfermedades cerebrales.

Para obtener más información sobre cómo los niveles elevados de homocisteína afectan a la fuerza muscular, especialmente a medida que envejecemos, consulta aquí y aquí (estudios en inglés).

Las dietas cetogénicas pueden provocar la pérdida de masa muscular y fuerza.

Nuestros músculos están tan perfectamente diseñados que no solo producen su propia energía a partir de su fuente preferida, la glucosa, sino que, después de agotar sus reservas de glucosa durante un ejercicio prolongado, también pueden producir energía a partir de la grasa e incluso de la degradación de las proteínas musculares. Pero, ¿es buena idea privar deliberadamente a nuestros músculos de glucosa para obligarlos a utilizar la grasa? ¿Qué ocurre cuando esto se convierte en algo habitual?

Cuando nuestro páncreas se da cuenta de que no hay mucha glucosa en la sangre, reduce la producción de insulina y envía una señal al hígado para que libere glucosa. El hígado descompone sus propias reservas de glucosa y luego sintetiza algo de glucosa a partir de fuentes que no son carbohidratos. Por último, procede a descomponer la grasa y producir cuerpos cetónicos para que los músculos los utilicen como energía a través de la cetosis.

La falta de insulina en la sangre puede ser una de las principales razones detrás de la pérdida de masa muscular y fuerza como resultado de una dieta cetogénica. La insulina tiene sus propias funciones en las células musculares, incluida la producción del factor de crecimiento similar a la insulina 1, que los músculos necesitan para el crecimiento de la masa. Más información (estudio en inglés).

Una dieta rica en grasas puede provocar resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.

Una dieta rica en grasas, ya sea cetogénica o simplemente SAD (dieta estadounidense estándar), provoca la acumulación de grasa en nuestras células musculares. Esta grasa, en particular la grasa saturada, obstruye nuestros receptores de insulina, impidiendo así la entrada de insulina y glucosa, lo que conduce a la diabetes tipo 2.

Este vídeo de NutritionFacts.org lo explica muy claramente (en inglés). La buena noticia es que saber que la grasa es la causa y no los carbohidratos nos ayuda a prevenir y, en muchos casos, incluso a revertir la diabetes tipo 2 con una dieta basada en alimentos integrales y vegetales que, por definición, es baja en grasas saturadas.

El exceso de hierro hemo puede provocar enfermedades neurodegenerativas.

El consumo excesivo de hierro procedente de fuentes animales provoca una oxidación excesiva en nuestras células musculares, lo que a su vez afecta a las contracciones musculares. Esto da lugar a una menor producción de miocina, una proteína que liberan nuestros músculos con potentes efectos antiinflamatorios que ayudan a proteger nuestro cerebro, reduciendo el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Sin esta protección, el riesgo aumenta drásticamente. El hierro de origen vegetal no se acumula en nuestro organismo, incluso en cantidades elevadas, por lo que no provoca estrés oxidativo. Más información (estudio en inglés).

Los alimentos ricos en antocianinas pueden reducir el dolor muscular.

Las antocianinas son un fitoquímico presente en muchos alimentos rojos y morados, como los camotes o batatas morados, las fresas, los arándanos, las uvas rojas y moradas, las ciruelas, los frijoles negros, la col morada o lombarda, y otros. Este compuesto es un antioxidante muy potente.

Estudios recientes (enlace en inglés) han investigado si los suplementos de antocianinas podrían ayudar a reducir el dolor que a menudo sentimos después de hacer ejercicio, especialmente cuando estamos empezando. Resulta que los suplementos podrían no ser la solución, pero obtener antocianinas directamente de alimentos integrales de origen vegetal sí lo es.

Eso sí, solo funcionan si los ingerimos con regularidad. Con tantas opciones alimenticias, ¡es súper fácil hacerlo!

Ve cómo puedes tener músculos grandes con una dieta basada en plantas. 

Si deseas aumentar tu masa muscular o mantenerla, puedes hacerlo perfectamente con proteínas de origen vegetal. Según el sitio web The Game Changers (en inglés) los atletas de resistencia, como los corredores de fondo y los ciclistas, necesitan aproximadamente un 50 % más de proteínas que una persona media para favorecer la recuperación y el rendimiento. Y los culturistas o atletas de fuerza que intentan aumentar su masa muscular lo más rápido posible necesitan el doble de proteínas.

Citas bibliográficas

Citas bibliográficas